ASOCIACIÓN DE FUNDACIONES PARA LA CONSERVACIÓN
DE LA NATURALEZA
Acciónnatura es una ONG política
y económicamente independiente. Se trata de un conglomerado de entidades
privadas de interés general.
La Junta Directiva es formada
por:
◦ Presidente:
Francesc Giró (Fundación Oxígeno)
◦ Vicepresidente:
Fundación Oso Pardo
◦ Vicepresidente2:
Fundación Global Nature
◦ Secretaria:
Fundación CBD-Hábitat
◦ Vocales:
Fundación Tormes y Mare Terra Fundació Mediterránea
Historia y evolución de su trayectoria
Se constituyó en 1997 y es una de
las primeras ONG españolas que empezó a dedicarse en exclusiva a la
conservación y restauración de los ecosistemas naturales, comenzó en la citada
fecha cuando Francesc Giró y el entonces presidente Kenty Richardson observaron
la necesidad de una fundación centrada en la reservación y protección de
espacios naturales. Los primeros diez años de su historia (1997-2007) la
organización se llamaba Fundación Natura. En 2007 se cambió al nombre actual.
Acciónatura trabaja en proyectos
de recuperación y conservación de la biodiversidad en diferentes ámbitos.
También ha creado una red de espacios naturales protegidos a través de la
compra, alquiler y acuerdos de custodia de fincas. Acciónatura promueve el
ecoturismo, que es una forma de turismo responsable que minimiza los impactos
al medio ambiente, es gestionado de manera sostenible, y respeta al entorno
donde se desarrollan las actividades turísticas.
Desde que nació en 1997 ha
realizado más de 70 iniciativas con proyectos como recuperación de humedales,
estepas o impulso de un área marina protegida en España y Latinoamérica.
También está implicado en
proyectos externos como CeroCO2 con la Fundación Ecodes o un sumidero de
carbono en Brasil.
Como aspecto tangible que ha
mejorado gracias a las acciones de Acciónatura es la proliferación de
infraestructuras que han contribuido a fragmentar el territorio y a crear
dificultades para especies únicas, como el lince ibérico y a su vez, se ha
notado una mayor profesionalización del sector y ha conseguido que se consolide
y extienda el concepto de custodia del territorio crear una sensibilidad mayor
entre la población. Sin olvidarnos del Parque Nacional de Doñana, la laguna de
la Nava en Palencia o la laguna de Ivars en Lleida.
La organización ha trabajado con
más de 190 empresas para conservar la biodiversidad de la naturaleza. Aparte de
la colaboración con diferentes compañías y las donaciones y pagos provenientes
de sus socios, Acciónatura ha contado con el apoyo de diferentes entidades y
administraciones. Según los datos de la guía práctica de ONG’s de Eroski
Consumer, el 28% de la financiación de Acciónatura proviene de empresas, el 25%
de administraciones, el 18% de otras entidades, otros 18% de servicios y 11% de
personas. De los gastos de la organización el 71,1% está dirigido hacia la
ejecución de proyectos, el 14,8% hacia la administración y estructura, y el
14,1% hacia la comunicación y captación de fondos.
Cuenta con el apoyo de 203
voluntarios y 263 socios (según los datos de Eroski Consumer). Acciónatura
nombra como sus valores la acción por la naturaleza -la conservación de los
ecosistemas naturales-, la ilusión que se transforma en un compromiso personal
y colectivo para colaborar en la protección de la biodiversidad, la integridad
-ser consecuentes y coherentes en todas sus acciones-, el consenso y la
valoración de la cooperación y diálogo, la flexibilidad de buscar nuevos
caminos, ideas y soluciones para avanzar en la conservación de la
biodiversidad, y la profesionalidad que se traduce al objetivo de ser
productivos y conseguir resultados.
Esto es lo que intenta fomentar
la ONG y lo que dice su presidente y fundador: ‘Los consumidores marcamos a las
empresas qué productos deben producir y cuáles no. Por ello, es importante favorecer
los productos más respetuosos con el medio ambiente, y discriminar los que no
lo son ya que aunque no lo parezca, los consumidores marcamos a las empresas
qué productos deben producir y cuáles no. Por ello, es importante favorecer los
productos más respetuosos con el medio ambiente, y discriminar los que no lo
son. Consumir productos de producción ecológica, de comercio justo, y sobre
todo locales, y de temporada en el caso de la alimentación, ayudan enormemente.
Para ello, informarnos sobre el origen de los productos es muy importante. Las
etiquetas ecológicas pueden facilitarnos la elección. Un claro ejemplo es la
madera, con la certificación FSC.

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